Reflexionar-me o cómo luchar contra la ironía de la vida
El placer se puede comprar pagando con dolor... Esta frase de un tema de Sidonie me sirve para argumentar hoy, 1 de Septiembre de 2009, una de mis teorías que tengo desde siempre y que una y otra vez se cumple sin poder remediarlo. Esta teoría (o tontuna, depende como lo veas) es bien sencilla, por cada momento de felicidad (o si tienes suerte, periodo de buena suerte) hay otro momento o momentos de tristeza. Sí, ya sé que no todo es un camino de rosas y todo eso bla bla bla, sin embargo está comprobado que cuando tienes ese instante de felicidad (momento en realidad) que tienes la suerte de compartir (recuerda "los momentos son felices sólo si son compartidos" ), es porque has tenido o tendrás (después) un momento de mal rollo, tristeza, rabia o simplemente un "me cagüen!!" que te hará plantearte una vez ese dilema existencial: Vale la pena el placer, la felicidad, la risa (en su efímera presencia), si para que ocurra eso tengo que pasar por "un mal trago...