Aluciné, floté y viajé muy lejos o cómo Sidonie está a mil años luz de todo.
Confieso, soy de esos pocos seguidores incondicionales de Sidonie, esos que somos fans desde que Chema Rey los puso en el Bulevar cuando aún eran maqueteros y sonaban totalmente marcianos en la escena española. El pasado jueves, en el circo Price de Madrid, se reafirmaron como marcianos, marcianos inflamados de psicodelia atemporal. Llegar a ver a los Mucho se convirtió en tarea imposible, el tráfico de Madrid nos hizo la trece catorce y solo nos permitió disfrutar de 2 temas y medio. No por brevedad disminuyó mi emoción al ver a estos 4 grecolatinos (creo que es la séptima vez que los veo este año) quemando el escenario del price con sus hijos del mal, la casa en pie (mi corazón en pie) y corre mi reloj con final apoteósico que dejó toda la sala totalmente ardiendo y preparados para lo que a la postre sería, un conciertazo de los tres barceloneses marcianos. Poco nos hicieron esperar Sidonie, a oscuras salía el bueno de David, guitarrista de apoyo, para hacer arrancar lo...