# 3 Mágica.

Conocerse fue una gran casualidad. De un modo bastante curioso y con una broma se intercambiaron sonrisas. Mucho tiempo después, siempre hablan de que sin ese momento, sin esa sonrisa, no serían lo que son.
Ella dice que es cosa del destino. Él no cree en esas cosas. Ella se empeña en demostrar la fuerza del destino. Él se esfuerza por hacerla ver que son todo casualidades y elecciones voluntarias.
Ahora, algún tiempo después, siempre tienen la misma charla. Ella no cambia de opinión. Él tampoco. Las risas es lo que buscan y risas es lo que encuentran.
Él sabe que Ella es especial, que no se muestra porque hace falta querer ver para poder descubrir como es. La superficie es sólo una leve niebla que Él supera con un pequeño foco de interés y escucha. Ella siempre se ha asombrado por lo fácil que le resulta estar con Él.
Últimamente el destino, según Ella, les ha puesto más signos y situaciones extrañas de las que aprender a aprenderse. Él dice que no, que es simplemente cuestión de casualidad, azar y alguna mala o buena elección. En medio del desacuerdo, están de acuerdo, se ven y se valoran aunque les separen kilómetros.
Ella acaba de tener una revelación, un momento cósmico que esperaba como un punto de partida para encauzar cosas de su vida. Él acaba de hacer una mala elección. Los dos saben que se tienen, que ni el destino ni la voluntad tienen que decidir cuando se entienden y ven sus brillantes templanzas. El destino dirá. Ellos elegirán. Ella brillará. Él la contemplará.

a R.



toeasawriter

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Gracias Charlie por escribir esta curiosa relación personal!!! jajajaja... me ha encantado!!!! Me ha hecho reir y llorar... tan diferentes pero con tanta comprensión y respeto, amor y cariño... Quisiste indagar en mí y me tuviste. Gracias a ti por querer hacerlo, no todo el mundo se atreve, pero quien lo hace, me tiene siempre!
Te quiero enormemente.
R.

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