Bares, que lugares.

¿Qué está pasando? La verdad, no lo se. Estamos perdiendo el rumbo.
Os voy a contar algo realmente absurdo y surrealista que por favor, si a alguien le ha pasado, que me lo diga:
Sábado, zona centro de gran ciudad. Quedas con una amiga para dar una vuelta y tomar algo tranquilamente (si bueno y a marujear y a quejarte de lo mal que te trata la vida en general y los hombres en particular). Tan tranquilo es tu plan que entras en el primer bar que ves con una oferta de tapas y cañas a buen precio. ¿El bar? pues un bar. Tan luminoso y tan normal como el bar de la esquina de tu casa. Camarero que establece contacto visual y...¡empieza el espectáculo!
- "Hola preciosa, ha entrado en el bar lo mas bonito de la ciudad".
Ummmm, comentas con tu amiga. Que majo, ¿no?. He ligao, he ligao.
Empiezan a invitarte a cervezas. El chico se lo curra.
Bajas al baño, tanta pinta de Paulaner hace que empiece a estallarte la vejiga. Meas, te lavas las manos, te peinas un poquito, abres la puerta del baño...y zas! camarero esperándote.
Ese camarero que te coje de la mano y te dice "ven, quiero enseñarte algo". Y te enseña el almacén del bar (insisto con esto, bar). Te muerde la boca y te dice "desde que has entrado no he podido dejar de mirarte".
Sales del almacén, flipándolo un poco (por que claro, esto no te ha pasado en la vida) le cuentas lo sucedido a tu amiga y ya las dos empezáis a maquinar una historia absurda sobre lo mono y lo majo que es el camarero "a lo Jason Statham" (era calvo).
Sigues bebiendo Paulaner y claro, vuelves a tener ganas de miccionar. Pero buscas un momento para bajar al baño en el que el mozo en cuestión no esté pendiente, mas que nada para no llevarte sustos. Meas, te lavas las manos, te peinas un poquito, hablas con el espejo por que empiezas a estar un poco perjudicada, abres la puerta del baño...y zas! camarero acechando.
Esta segunda vez ya te parece que el tipo está un poco pesado.
Se acerca y vuelve a meterte la lengua hasta la campanilla, tu le separas empujándole y le dices que se relaje. El tipo mira a los lados para ver si hay gente e intenta volver a llevarte al almacén. Como ve que no hay manera, vuelve a mirar para asegurarse de que estáis solos y te dice:
"Mira como me tienes, ¿quieres probarla?"
Ni corto ni perezoso se saca la polla. Cri-cri, cri-cri. ¡Se saca la polla!
¿Para qué? ¿Para que me pusiera de rodillas y le diera una chupadita?
 Hombres que me leeis...¡ASI NO!.
Después de esto, mi amiga y yo estuvimos sin hablar cerca de media hora. No dábamos crédito.
Te vas a casa, pensando lo curioso de la vida. Te gusta un chico y a ese chico le gustas y ¿que pasa? NADA. No eres tu, soy yo....etc (La vida es así no la he inventado yo) y vas a un bar en horario familiar con la única intención de tomarte unos grasientos huevos rotos y una cerveza y te encuentras con un calvo con la minga fuera.
Señoras y señores, la realidad supera la ficción.

LaPerla


Comentarios

virgen ha dicho que…
Hola, soy el camarero, lo del baño era porque se nos habían acabado las tapas. Yo sólo estaba cumpliendo con mi obligación :(

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