La Casa del Árbol y Kenedy, ganan por goleada.

La Casa del Árbol + Kenedy
Honky Tonk. Madrid.
el día en el que España le mete cuatro a Irlanda (14.6.12)

Hace unos meses conocí la música de un grupo llamado Kenedy. Fue el día en el que Noel Gallagher tocó en la Riviera. Llegué a ver el final del concierto de Kenedy en el Independance. Ani estaba con Antonio, el manager. Tan solo vi dos temas pero me encantaron. Desde entonces les sigo los pasos. Por fortuna he podido ver alguna vez más a Antonio y siempre nos quedaron pendientes dos cosas: unas cervezas y un concierto en condiciones de Kenedy.
Bien, el pasado 14 cumplimos con lo pendiente. Suelo contarte lo afortunado que soy conociendo a gente que le gusta compartir la música conmigo y en noches como la pasada, refuerzo mi idea de que me encanta compartir este mundillo con gente valiosa.
El hecho de que la Roja tenía partido sería a la postre más importante de lo que yo pensaba. El horario del bolo coincidía con el tramo final del partido así que todo parado hasta que terminase. Lo bueno, coincidir en el bar de turno con Antonio, Ani y demás gente bonita, incluídos Kenedy al completo. El ambiente y las risas, además de los goles de España, hicieron el resto, la noche empezaba con clase, superior.

Entrar en el Honky Tonk es entrar en un garito clásico del rock y blues madrileño. Yo nunca había estado y a pesar de esas columnas tan bien puestas, la parte de abajo donde se hacen los conciertos tiene encanto.
La Casa del Árbol saltaba al escenario. De primeras, el bateria de HATEM a los mandos de esta nave que incluye también al batería de Standstill. 
Te he dicho muchas veces lo que disfruto conociendo propuestas nuevas, sobre todo como está escrito, en directo. LCDA me encandiló desde el primer tema con un rock sincero cantado en castellano, con sus toques americanos pero con una contundencia altamente enérgica. Fueron 40 minutos de altas emociones descubriendo los temas que compondrán el primer lp de la banda (en su herzio tienes un par de ellos) y que particularmente me hicieron sentir el rock artesanal en mi piel.
Tras una pausa breve y después de colocar los cacharritos, Kenedy saltaba a escena con Íñigo a las voces y los demás acompañando una puesta de largo que suena contundente y contagiosa. 
Letras en inglés, melodías envolventes, rock esencial... que da paso a una propuesta del grupo sevillano de lo más interesante del panorama maquetero actual. Yo me declaro seguidor confeso y más después de este breve pero emocionante concierto con el que descubrieron algún tema nuevo y que me dejó con ganas de mucho más (la falta de tiempo me dejó sin Take the chance!). Afortunadamente para el país entero, darán buena cuenta de su talento en los diversos festivales veraniegos que les han fichado.

La noche no podía acabar mejor. Charlas interesantes con gente bonita, risas y deseos de repetir con estas dos bandas que tienen mucho que mostrar, sobre todo talento y ganas de enseñar que lo que llevan dentro, lo pueden transformar en energía positiva y contagiosa.

Y yo me quedo con una reflexión. Habitualmente nos quedamos con el arte de los grupos y no nos damos demasiada cuenta de lo que llevan detrás, o mejor dicho, al lado. Gente que trabaja para que los artistas tengan las mejores condiciones y que se dejan el alma en algo en lo que creen y disfrutan. El trabajo de un manager siempre suele ser oscuro y no muy vistoso. Por estas razones, dedico estas palabras y mi admiración, a gente como Antonio que disfrutan la música de un modo verdadero y sobre todo, se mueren por compartirla. GRACIAS.

TOE.

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