Alienación de Los Planetas.

PRIMAVERA CLUB, sección Madrid. 8 Diciembre.


El día D llegó y nos sobrepasó. 
Todos los astros trazaron una línea recta al corazón de lo más esencial de nuestra alma musical e histórica.

El primo invernal del Primavera Sound /España/ se vestía de gala en este 2012 con un cartel de buenos y muy buenos grupos variados de la escena internacional y nacional, pero no nos engañemos, el tiro acertado, el gancho imposible de no morder era poder ver a Los Planetas casi tres años después de sus últimos directos. La excusa astral nos daba pie a una reunión en la cumbre con Klaus & Kinski, Airbag y Los Punsetes como compinches de Los Planetas en esa nave 16 del Matadero de Madrid. Había otra parte del cartel en la nave Terneras, con la esperadísima entrega de TUYA y una buena ristra de grupos internacionales como Cats on Fire, pero nuestro querido ayuntamiento se encargó de matarla y desangrarla con ese aforo espectacular de 100 personas. Una verdadera vergüenza y con consecuencias muy directas. Creed que haciendo cola para intentar ver a TUYA ya tuve claro que el PC no se volvería a celebrar en Madrid, desgraciadamente ya es oficial. Una vez más es una pena que paguemos justos por pecadores.
Tras el chasco inicial y el cacheo, muestra del DNI incluida, a la entrada de la Nave 16, Klaus&Kinski nos recibieron con sus Herreros y Fatigas en plena forma. Con un directo consolidado y trabajado, dieron un buen concierto lleno de todas esas canciones tan milimétricamente elaboradas. Los murcianos con la difícil tarea de darnos la bienvenida en esa tarde fría, cumplieron con nota y ojo por diente.
Con colas para coger tickets, comprar la cerveza e ir al baño y casi sin pestañear nos encontramos con Airbag encima del escenario. Y la fiesta dio oficialmente comienzo. Con un directo completamente directo, esta propuesta de montaña rusa nos lleva sin descanso por canciones llenas de ritmos frenéticos golpeados por rock, punk, garage y sobre todo power pop de manual. Un concierto intenso, lleno de subidas y adrenalina que nos dejó muy satisfechos, con los bolsillos de nuestra chupa universitaria bien cargados de energía altamente eléctrica. Para mí, una gran sorpresa y para todos, un concierto festivalero genial.
El ambiente ya estaba normalizado. Más cerveza, buenos comentarios, risas, más colas, locutores de Radio 3 al lado, charlas sobre el estropicio del ayuntamiento con el aforo... y Los Punsetes ya tienen sus colmillos afilados. Este grupo es único, quizás demasiado único en cuanto a propuesta escénica (sobre todo por su cantante inmóvil), pero más único aun por sus letras sobrecargadas de ironías y palabras deliberadamente groseras. Desempolvando todas sus guitarras distorsionadas, nos llevaron de paseo por sus montañas de la mano de sus amigos, con mucho dinero, bajo la atenta mirada de su alférez provisional hasta ese bar ,ya mítico, lleno de maricas. Un gran concierto, una buena dosis de lo que son, una vez más subiendo el volumen de una manera casi inapreciable hacia el gran orgasmo que nos lleva a mandar a tomar por culo a tus amigos.

Todo en orden, todas las miradas a través de los telescopios apuntando hacia el espacio. Ese espacio a punto de ser devorado y llenado de Los Planetas que buscaban la alineación perfecta. Las señales premonitorias del fin del mundo arrancaban a las 22 h 40 min de la tarde del sábado. Con un juego de luces espectacular y con esas tres pantallas traseras adornadas con impresionantes proyecciones, J, Floren, Erik, Banin y Julián aterrizaban su nave espacial para recogernos a nosotros, pasajeros privilegiados, y transportarnos en un viaje sideral a través de las paredes lunares con dirección a las explosiones solares más intensas. He aquí que comienza la alienación. Sabedores de la cita y sobre todo, sintiendo lo que todos percibimos como unas ganas tremendas de directo, los chicos se pusieron el traje de gala. El traje espacial especial, quizás el traje que estaba en el fondo del armario, bien guardado pero no olvidado y arrancaron el motor con la llave de oro. Sin olvidar las plegarias a las reliquias que nos salvaguardan el camino, LP destilaron una selecta cadena de temas densos, lentos, embriagadores e incluso sorprendentes por su elección, para desplazarnos con un golpe suave por esta primera parte del concierto. Perfectos, con ejecución enérgica. 
Una segunda parte algo más poderosa continuaba con nuestro viaje espacial. Incendios y alegrías, verduleras que traen un repuesto en movimiento para luego pedirnos la pasta que irremediablemente le debemos pero que como nunca me entero de nada, no puedo pagar condenándome a una muerte lenta. Y más temas y más letras... y un público conocedor de las mismas que sentía cada nota y las devolvía hacia un escenario que seguía totalmente absorbido por unas proyecciones digitales brutales que sobrecogían los acordes disparados por LP. 
Tenemos más combustible y es hora de saltar a la hipervelocidad.
David y Claudia nos ayudan a pintar santos, aunque en realidad yo solo veo demonios. Atravesamos corrientes circulares que nos llevan a problemas y a pesar de que me diste la espalda, podemos organizar una reunión en la cumbre y forjar nuevas rejas. No, no creas que vas a ganar el segundo premio, el segundo premio es imbatible, pero como eres un buen poeta, lo conviertes en tu medalla de oro, en tu llegada final y resplandeciente al Sol. Siempre pasamos un buen día cuando estamos de viaje y una vez más, la seguridad de LP nos ha acompañado hasta el final.
Los Planetas están alineados, Los Planetas están alienados. Es el fin del mundo y hay que celebrarlo como corresponde: dando un concierto emocionalmente sobresaliente, lleno de ganas y combustible incendiario. Está claro que la lluvia de meteoritos siempre existirá pero los escudos defensivos de LP están en alto, quizás de nuevo en ruta para el 2013 y este pasado 8 de diciembre han demostrado lo grandes que son.
Personalmente, estoy emocionado de lo que contemplé. Me atrevería a decir que fue un hecho histórico y es que en la historia de mi vida Los Planetas siempre me han acompañado, me han resguardado de todas las lluvias de meteoritos y han curado los cráteres que esta vida puñetera me ha infringido. Habrá muchos que detesten a Los Planetas, incluso muchos que digan que este concierto fue aburrido... se equivocan, FUE BRUTAL pero sobre todo... vital.

Toe.

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