Adelante Doctor Jones o como Maryland llegó a Toledo.



Cada huella, cada línea dibuja nuestro azar

Nos recuerda todo lo vivido
Tantas culpas y miserias arrastra un vendaval


El azar y el buen saber nos hizo recalar en la Sala Pícaro de Toeltvm para cerrar el mes de Enero con MARYLAND de Vigo (así, como de apellido de casa real porque son muy reales). Los 5 goonies nos traían sus Años Muertos a la ciudad de las tres culturas (siempre quise poner eso en un escrito) dispuestos a que nos diera un atracón de exquisito power pop con grelos.

Con lamento se consigue que todo siga igual
Una vela me muestra el camino
Congelaba el tiempo sin pensar la realidad




La realidad es que este disco de la banda de los gemelos se me ha pegado mucho al paladar. A medida que las escuchas se van quedando, la contundencia de letras y acordes se hace mucho más acorde con ese positivismo que siempre despliega la música de los vigueses. Unas letras con mil lecturas pero con una gran y clara intención, hacerte vibrar con la energía que hay en todas las canciones que te gustan.
Sí, congelamos el tiempo (atmosférico) y sobre las 10 y media teníamos a los chicos (¡Hey Chicos!) apostados en la planta central de la Pícaro con el setlist echando humo de ganas de sonar.

Con la arena entre mis pies
Se crea un lodazal de esperanza y maldad
La distancia a recorrer
No Impide que los dos
Volvamos a nacer

La idea del renacer, del camino nuevo que se hace al andar, de limpiar el alma... que este disco contiene se pone muy de manifiesto cuando el directo te golpea en la cara y te quita de un golpe sonoro las gafas de una realidad embarrada y deseosa de maldad. Sus canciones nuevas, que en realidad contagian el mismo espíritu que las "viejas", pasan una a una como una auténtica apisonadora. Sin descanso, te arrancan de tu sitio acomodado y te hace girar en el sentido de sus agujas. Unas agujas que diseccionan todo aquello que ya está muerto y que como un buen doctor (Jones) desempolvan lo verdaderamente valioso que se encuentra dentro de tu alma, oyes el click que enciende el interruptor de la energía renovada y ya solo conoces una dirección: HACIA ADELANTE.

Y la verdad
No dejo de pensar en mí
Y con razón merezco más
Los años muertos arderán

Merecer es siempre cosa de trabajo y sobre todo, valor. El valor añadido de ser capaces de defender su alma desde ambas fronteras, lanzarse esta vez por el camino de las decisiones sin vuelta atrás y marcar una ruta que ve en lo positivo su trayecto y en la electricidad, su objetivo.
Para mi recuerdo simbólico, Pozo de Almas, esa canción que se eleva e ilumina la salida al Doctor Jones, la piedra sobre la que el sol (de la caleta) refleja la luz que Maryland, de Vigo, siempre quiere proyectar.


No puedo más
Ya se acabó
Cansado estoy de no avanzar
Las hojas secas caerán


Por supuesto sonaron algunas viejas; por supuesto les llenamos de confeti, otra vez: por supuesto todos nos quedamos con un excelente sabor de boca; por supuesto los abrazos ocurrieron de nuevo; por supuesto las risas fueron de todo menos muertas; por supuesto Maryland, de Vigo, se ganaron Toledoland.

Los Años Muertos

Que se queden muertos, que los que vienen sean más vivos, que las barreras vuelen por los aires, que el pasado solo sirva de aprendizaje, que ellos sigan siendo ellos, en Toledo, en Vigo o en el barco de Willy el Tuerto... que Maryland sigan siendo esos "Ash gallegos" que son capaces de darme un chute de energía sin duda y sin freno, pero con el saber de unos pasos que tienen una dirección y un punto... y seguido.

Toe.

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